
En Magic Makers no hablamos de “souvenirs” ni de “merchandising”. Para nosotros, los objetos que acompañan cada experiencia son extensiones de la narrativa de marca, detalles que trascienden el evento y permanecen en la vida cotidiana de quienes los reciben. Cada regalo es un gesto con intención: emociona, sorprende y conecta. Y sobre todo, logra que la marca se recuerde en el instante preciso y con la emoción adecuada.
El poder de un objeto con intención
Los regalos no son simples accesorios: son símbolos de pertenencia. La diferencia está en el diseño estratégico y en la manera en que esos objetos se integran al relato de la experiencia. En Magic Makers entregamos piezas que amplifican la historia que el invitado está viviendo.
En el F1 México, por ejemplo, los invitados recibieron anteojos Ray-Ban Meta junto con gorras personalizadas. Un combo que mezclaba innovación, lifestyle y adrenalina automovilística. Objetos pensados para vivirse dentro del circuito… y para seguir generando conversación después, cada vez que alguien los volviera a usar.
Regalos que narran experiencias
Cada proyecto tiene su propia personalidad, y los kits se convierten en capítulos tangibles de la identidad de marca.
- En Viva la Vida con Scotiabank, la experiencia fue un universo de luces. Entregamos gorras LED personalizadas que permitían escribir frases libres, junto con official merch del tour y termos y vasos Yeti exclusivos. Todo en el escenario más privilegiado: la suite más exclusiva del Hard Rock Stadium, The Nine.
- En The Fearless Experience, diseñamos el Soundtrack Box: un parlante JBL acompañado de una playlist curada con canciones emblemáticas de Taylor Swift. Mucho más que un obsequio, fue una invitación a revivir el concierto desde casa y, al mismo tiempo, a recordar a la marca que lo hizo posible.
- En Poker Face (Miami & Toronto), cada detalle fue un manifiesto de creatividad: tote bag oficial del The Mayhem Ball Tour, remera oficial, abanicos oficiales y un concert kit para transformarse en un Little Monster antes del show. Todo acompañado por una cena de bienvenida privada, que convirtió la antesala del concierto en un statement de sofisticación.
- En la Copa América – Argentina vs. Perú en Miami, creamos una experiencia integral de cuatro días, donde cada momento estaba cuidadosamente diseñado. Además de vuelos, traslados y estadías gestionadas con precisión, los invitados recibieron sorpresas únicas como camisetas firmadas por figuras de la Selección Argentina. Un detalle inesperado que se convirtió en objeto de orgullo, recuerdo y conversación mucho más allá del estadio.

Estos objetos no eran regalos: eran símbolos de pertenencia y capítulos de un relato mayor.
Cada momento como escenario
En Magic Makers creemos que cada instante es una oportunidad para transformar lo ordinario en extraordinario. No se trata solo de lo que sucede dentro del estadio o la suite: desde las vans personalizadas que trasladan a los invitados, hasta la selección de los lugares más exclusivos en cada venue, todo se convierte en parte del relato.
Memorias que permanecen
El valor de un regalo está en su capacidad de mantener viva la emoción original. Una gorra LED, un tote bag o un parlante JBL no son recuerdos estáticos: se activan en el momento, cuando los invitados los usan, los muestran y los comparten como parte de la experiencia.
En el estadio, en la suite o en la Fórmula 1, estos objetos se convierten en protagonistas de fotos y videos que circulan en Instagram y TikTok, generando conversación orgánica y amplificando el alcance del evento en tiempo real. No es un accesorio: es parte del show, y queda asociado para siempre a la memoria colectiva de quienes lo vivieron.
¿Por qué te contamos todo esto?
Porque detrás de cada kit y cada detalle hay algo más grande: la certeza de que lo extraordinario no surge de la casualidad, sino de una visión. Una idea inicial puede convertirse en un recuerdo imborrable cuando es diseñada con intención. Y esa intención —la de transformar lo simple en extraordinario— es lo que guía a Magic Makers en cada proyecto.
Y esto no solo cumple con los objetivos de marca, sino que genera un ROI emocional y tangible.
- Top of Mind: los objetos prolongan la recordación de la marca más allá del evento.
- Brand Love: los invitados asocian emociones positivas con la marca, lo que aumenta la fidelización.
- Alcance orgánico: cada pieza se convierte en contenido compartido, multiplicando el impacto en redes sin inversión adicional.
- Engagement real: cada uso del objeto reactiva la conexión con la experiencia, reforzando el vínculo entre marca e invitado.
Lo que entregamos no son objetos, sino memorias que viajan con quienes las viven.